desatan otra tormenta. Un rayo.
Una fachada que se desmorona.
Un espacio al que llamé hogar
durante demasiado tiempo.
Celestial completo.
Vacio mundano.
Menú de antaño.
El corazón delata otra ofrenda.
Entregué todo y nunca me dejaste
caer. Hasta que me di cuenta
que la firmeza es otra falacia,
que enmascara un sin fin
de inseguridades.
Todavía extraño tu voz al viento
mumurando que los espiritus
estan a nuestro favor.
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