26 de marzo de 2026

débil lumbre

Se apaga, se envenena. Espero que se entienda.
No estoy tratando de afirmar absolutamente nada. Solo extraño la presencia, de esa otra parte de mi. Tal vez la perdi a la distancia.

Hay algo que no tiene sentido, siempre encontre divertido pasar tiempo conmigo. No niego que eso no siga pasando aún hoy en día.
Pero me irrita la falta de conexion. 
De dialogar con un otro. 
De conformarme en el habla. 
De escupir palabras. 
De animarme a algo nuevo. 
De intentar si quiera conectar con la alegria, el dolor, el fulgor, la ironia, la apatia y las miradas ajenas sobre el mundo.

Se que estas por ahi dando vueltas afuera de tu habitación y se que yo me encuentro en un cuarto propio. 
Somñolienta de saber que una parte de mi esta dispersa por esta ciudad que a veces ni grita, cuando mas necesita hacerlo.

Te espero en el reencuentro, en la proxima vida.

all i wanted was a Pepsi

Ahora entiendo.
Hacer rewind, rebobinar la locura.

La nostalgia es el unico tornillo
en una pared que nos sostiene
de la que no podemos alejarnos.
Estoy harta. Solo era una pepsi.
No vivir vacios en vano dulzura.

Sentada en una calle incandescente.
Sentir el frio, un abrazo, un porron
besado por todos. Un último cigarrillo.
Sin registro fotográfico mas que mi mente.
El aire en mi cara, una caida en skate.
Un cable de auricular enredado.
A merced de lo movilizado.
Por afuera y por dentro.

Nunca es demasiado este deseo 
Nunca me lo planteo en exceso
Dicen "hay que habitar el presente"
Cómo lo hago, si nos encotramos
siempre ausentes en todos lados. 

Quiero volver

25 de marzo de 2026

un ángel

Soleada tarde solitaria.
Es el peso de monotona
humedad que condena
a aquella alma en pena
a resistir el abucheo de
su propia existencia.

Me niego rotunda,
absurda, completa,
a seguir abogando
por una versión
mia que se amolda
y deforma su existir.

Quien extendienta la palabra
en busqueda de confabular
contra tanto individualismo.
Que de un paso al frente,
por favor.

21 de marzo de 2026

cambios de estación

El cambio de estación anticipa un poco de optimismo. Si mi ego muere cada vez que repito la misma lección entonces estoy más muerta que viva.
Estoy cansada solamente de escuchar una alarma que me repite constantemente que avive aquello que es parte de mi esencia.
Como odio el imperativo. Pero es hora de vencer la opresión, incluso la autoafligida. 
Hay algo que nunca olvido. Gracias buena memoria. Algo resuena conmigo. Cortá las cadenas.

Soy la hoja caída del mismo árbol que ayer floreció.
No escondo ni mi dolor, ni mi alegría.
No me avergüenza compartirlo con el mundo.
Ser uno mismo es tal vez un repelente a muchas cosas.