Desde cuando aquello que soñaste
es otra pesadilla con gritos sordos.
Quiero que grites aún más fuerte.
Que se escuche en todas partes.
Estamos a punto de despertar.
Me niego a naturalizar toda esta
secuencia de individualidades
haciendo constante cortocircuito.
Mi sensibilidad nunca es tu beneficio
es mi escudo, estandarte, mi destino.
Y mis palabras son espadas que cortan
cualquier conexión automática
con vos, con él, con ella, conmigo.
música lenta y peresosa, nadie muere de orgullo
pero, todos somos iguales antes de morir.
Subo el volumen. No pienso desistir.
Si esta vez lograste verlo tal vez no
estemos solos, rodeados de otra nube
de violencia que no parece disiparse.
Si a vos tambien te sensibiliza aunque
sea un poco, bienvenido a abrir otro ojo.
Ese que nunca vas a poder cerrar.