En un mundo que existe en vertical.
Transito la vida de forma horizontal.
Experimento el camino extenso,
porque así lo elijo y así me percibo.
Aún completa en mis contrastes,
puedo ver detalle en luces y sombras.
No me canso de insistir en contemplar,
la belleza del claro/obscuro.
Mil nueve ochenta y cuatro.
Ojos amables, ojos enojados.
Ojos pardos, ojos enanejados.
Ojos brillosos, ojos estancados.
Todos igual de hipocritas.
En dos mil veinte y seis.
Nunca me quedo claro del todo
Cuanto ruido blanco que ignoro.
En que momento mi cuerpo decidió
enmancipar el peso de mi cabeza
y no sostener mis pensamientos.