Hace ya algún tiempo era solo una niña
de trapo, siempre lista para el descarte.
Siempre intentando no opacarte
apagando la luz de lo interno
con tal de estar en alguna parte.
Siempre aparte orbitando cual luna
cualquier otro planeta sin habitar.
Otro daño colateral ha sido elegido
de manera insconciente y de nuevo
limpio el desastre ajeno.
Reparo los vacios y sangro por dentro.
Donde nunca me postulo para el sacrificio.
¿Dónde esta el futuro que nos prometieron?