Lo que dicen de mi, dice mas de ellos
que de mi. Esta perfecto, pero qué pasa
con eso, que me digo yo a mi misma,
frente al espejo.
Solía afirmar la relevancia de las palabras,
como terca esperanza de poder expresar
todo aquello que siento. Será que al final
todo lo desmiento con mis acciones.
En la mezcla de las confusiones.
Lo simple me libera aunque a veces
me encuentre perversa, en el juego
de la duda, que alimenta mi cabeza.
Es en la debilidad de mi existencia,
que me encuentro, plena, completa.
¿Será mejor que encajar en la certeza,
despertarse asintiendo que el mejor
sueño, es la realidad que habito?